Contra la reforma laboral, también contra el ajuste en discapacidad, educación, salud. Contra los despidos y las suspensiones. Contra el hambre y la miseria, la explotación infantil y todos los ataques y padecimientos que se profundizan cada día.
Mientras los que ganan son los mismos de siempre (empresarios, terratenientes, banqueros, especuladores financieros), nos oprimen y reprimen cada vez más para aumentar su tasa de ganancia.
Vamos a organizarnos, contra la complicidad de la burocracia sindical, y de los partidos del sistema. Mientras los reformistas le piden un «plan de lucha» a la CGT y las CTA, lo que planteamos es la discusión de un programa revolucionario de la clase obrera y el pueblo pobre. Por el control obrero de la producción. Que a la crisis la pague la clase capitalista, vamos por un gobierno obrero y campesino.